No me digas nada,
leo tu pensamiento,
siento tu cuerpo,
encalomado al mío,
¡cómo se eriza tu piel
cuando me ves!
Leo tu pensamiento,
¡sé que me amas!
¡no puedes negarlo,
mi amor!
Tu tormento
no puedes cambiarlo,
¿por qué callas lo que
sientes?
¡Sé que me amas
profundamente!
Lo sé…

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