Maleza (Número 184)


Sé que llego tarde a tu

morada,

señor de artes marciales,

en mi mente,

sé que no me amas,

incoherente a mi alma,

sé que me entrillas

en tus maizales

sólo para poseerme

y, después, te marchas

con tus manías

y ni me recuerdas.

Sé que tu dureza de sexo

te interesa y que, por ello,

pierdes la cabeza

y no te asombras

de mi pena

ni te da miedo

que, algún día, me pierda

entre los campos cerrados

de tu maleza.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.