Y mi mente libera
la palabra libertad
para todo espíritu puro.
Y con un enorme «no»
yo me niego
a que haya prisioneros
en una sociedad injusta
limitadora de derechos,
me niego a permitirlo.
Y mi mente libera
la palabra libertad
para los pueblos oprimidos
por malvados opresores
con duro yugo,
con leyes injustas,
desbalijadoras de oro,
saqueadoras de su pueblo.
Y mi mente libera
la palabra libertad
para todo hombre universal,
¿por qué tú eres libre?
¿por qué yo no?
Y mi mente libera
la palabra libertad.
No concibo al opresor,
no es ley del Creador.
Y mi palabra, libre,
vuela como yo.
No al opresor…
sí al hombre libre.
Deja un comentario