En mis labios,
un castillo de vistosos
pétalos de marfil,
alados,
entregando un anillo
añil,
sortilegio de mi corazón,
pinceladas,
de un pajarillo
cantautor,
a la espera
del mes de abril,
aconsejado
desde sus entrañas,
angustiado
por sus alimañas.

Deja un comentario