Nada me para (Número 871)


¡Todo por nada!

¡En la silenciosa cabaña,

entre las nubes blancas

de Granada!

El cazador de mariposas,

con su poción mágica,

me hace un ramillete blanco,

con las espumas,

del mar Báltico.

Y, entre las sinrazones de mi llanto,

cabalgando,

¡con los murmullos en mi cabeza loca!

me he ido arrastrando,

hacia la ladera del precipicio,

¡sin miedo! hoy,

¡con mi cara de frente!

¡hacia mi libertad ausente!

Poco a poco,

me he levantado

y, con firmeza,

mis ojos, he puesto,

en ese vacío espantoso.

¡Y no me ha dado miedo!

¡Me he enfrentado,

al riesgo, de esa luz,

que me llama!

He abierto mis alas

y, ese vuelo,

propuesto por mi conciencia,

¡ha comenzado!

¡más alto,

de lo que esperaba!

Mi alma,

vuela y vuela libre.

Voy entre pasiones liberadas

y, ahora,

¡no me para nada!

2 respuestas a «Nada me para (Número 871)»

  1. Preciosos versos, Mercedes.
    Fuerte abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias rimasflotantes!!!
      Buen día y un abrazo!!!!

      Le gusta a 1 persona

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.