¡Oh, a planta!
ya operada.
Ofú, ofú,
¿qué me habrá pasado?
-no hay remedio,
todo hecho.
Y, según dicen,
mi estado de salud,
fundamental.
Y, lo recordaré,
como vertimiento de mi salud,
dentro de mi caña de bambú.
Se inmaterializa mi alma,
para migrar,
a otros cánticos de gloria,
a otros terrenos de victoria,
donde no haya víctimas,
donde no pierda mi salud.
Y me muevo, como un ángel,
en una vida nueva,
en esta vida,
a la que acabo de llegar,
con la inocencia,
entre mis manos.
Y, con mi corazón, engrandecido,
como bandera.

Deja un comentario