Y ahora ¿qué?
no ha pasado todo,
al contrario,
comienza lo doloroso,
la incomodidad,
el no descansar,
el llanto, las visitas,
los médicos, las curas,
la medicación,
las suturas…
¡Horroroso!
arrastro un mal camino.
Y, menos mal,
gracias a esta sanidad,
modélica, casi perfecta.
Pero…
quien está, en esta cama,
soy yo.
Todo horrible para mí:
las vías, la inmovilidad,
la astenia, la mudez,
el todo me molesta.
el no aguanto más.
¿Esto pasará?
Casi seguro.
¡Hala, hala! que pase ya.

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