¡Mira! mira, como suben,
las musarañas de mi cabeza,
– ¿hacia dónde?
– hacia ningún lugar.
La salida, bloqueada,
con una llave robusta,
desde al menos veinte vidas,
con una llave de rayos y de truenos.
Y por mucho que lo intentan,
– ¿para qué?
– ajenas al pasado,
– ellas, no lo saben.
Virtuosas mas encerradas,
en un mundo inventado,
cual nubes blancas damascadas,
nubes, de un lugar aledaño a éste,
donde se mueven
como naves hacia el infinito.
Y, estas musarañas,
no se cansan;
su costumbre, las ha hecho,
tan fuertes,
que no se rinden
que no abandonan su nido,
simplemente, así, viven
hasta su inventada muerte.
😘😘😘😘

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