Sin espinas (Número  1.178)


En mi soledad,

mi mente,

me habla más,

sus ganas de comunicarse,

con estrellas de verdad.

Y, conmigo, la sinceridad,

en medio de una tremenda tempestad.

Un nuevo comienzo,

en fluidez,

mi vida.

Mis energías muertas,

en resurrección.   En una noche oscura,

se me presentan, con humildad

para lograr el ascenso.

Mi vida, dinamita pura,

el éxtasis, el orgasmo.

Un resurgimiento, en la sopladura

bendita, entre flores, sin espinas,

entre candeleros libres

de una triste realidad…

Ha llegado con mis verdades, 

con el anhelo más flagrante,

en los mismos toboganes.

Y no me hundiría, en las retamas,

de un sonambulismo lleno de sauces.

Hoy, la rutina, se ha ido,

fluye la primavera…

explosión de mi amor.

@poemasdemercedes

Mercedes Luque Navarro