Melicertes (Número 1.219)


Agujero profundo

en el dolor de una muerte,

sin presagiar, por Melicertes,

superfluos horrores, día tras día,

transitan mi megafonía,

internamente,

desintegrado mi ser,

ese dolor, no superfluo,

ganado con ahínco y apego.

Fluctúa, por mi mundo secreto,

siendo, para mí, un fuego,

eterno medievo,

salpicaduras condescendientes,

hacia el mar de la locura,

me ha secuestrado con bravura,

con la fuerza del trueno,

suspiros por mis adentros,

y mi caminar, tan lento,

sin ahuyentar mis malos momentos.

Intrínseco, muy adentro,

todo parece un cuento…

oh la realidad me ha dado de lleno,

quizás, sólo es un sueño…

hoy, ocho de septiembre,

los sesenta ya cayeron…

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