Alas para volar (Número 186)


Amado mío,

ya tengo alas

para volar junto a ti,

sin anclaje a ningún lugar.

Y, con estas alas,

vuelo contigo

de todas las maneras,

a todos los lugares

habidos y por haber.

Sobrevolamos este planeta,

y, otro,

solo nuestro,

ese que tú has creado,

mi amor,  para los dos;

nuestro tesoro,

limpio de barbaries,

con claros colores,

con escondites sultanes,

donde, juntos, nos amamos,

sin resentimiento,

sin partidas frustrantes

que volteen

nuestro corazón soprano

que, a cada segundo, se abre

con alegría exaltada,

hacia nuestro amor,

solo, para ver,

nuestra alma inmaculada.