Elección (Número 731)

El romero de mi cocina, lo riego, con el llanto de mi corazón, con mi sensibilidad, por pedirte perdón, en esa noche de bochorno, en aquel caluroso verano, del noventa y dos, cuando, yo, te dije que te amaba, mi amor. Tú, recogistes todos tus poemas. Te marchaste, sin decir ni adiós. Ese mundo, no … Continuar leyendo Elección (Número 731)