Piedra (Número 415)

Miras a mis ojos ¿para qué? yo, no soy de piedra y, tú, me elevas, con tu mirada secreta. Me pones rebelde te vas y, mi amor, en espera, con los milagros, no se juega. Y tu peor falta que no te interesa mi mal; ¡irracional pena! Y, encima, tienes, la cara dura de mirarme, … Continuar leyendo Piedra (Número 415)