Mandrágora de mi amor, te espero, bajo el árbol de la vida eterna, con una taza de chocolate blanco y un pastel salado. Me convertiré sin, otra Patagonia perdida, en un sable de luz para cuidarte aquí y en la gloria del paraíso. Te llevo, en mi corazón, vaya donde vaya. No te he olvidado, … Continuar leyendo Encrespado (Número 321)
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo