Desayunos (Número 315)

Estrujo mi pan, cada mañana, en este rico aceite de oliva, con la alegría de los campos del sur, con la sabia de un árbol sagrado, memorable. Limpia mi cuerpo, se lubrica con amor, con la magia del sur. Y, me cantan, por bulerías, con el arte a cuestas, las naranjas de mi tierra, exquisitas, … Continuar leyendo Desayunos (Número 315)