Tu fe (Número 247)

Y vivo,sin decanto,en las penuriasde salientes fantasmasque me apartande una sociedad instaurada, tambaleante,ante el dramade la calentura deun pueblo fantasmal,donde, leo, tu pensamiento.Y, me arrastras,a tu interesante gol,para festín, en tu distinguida fe, que ya me reserva,tu auténtica plumapara que, yo, la vea.