Anea (Número 128)

Cuando amanezca, ahí, en la puerta, amor mío, estaré sentada, en esa silla de anea, la que tanto me gusta, en la que me coges, en tus piernas. Tú, en ella, me cuentas, esas historias que sabes de personas tan buenas; esas historias de conocidos en tus viajes, en esos países abandonados, sin estrella. Y, … Continuar leyendo Anea (Número 128)