Alicaida me siento, simbiosis de tu tormento, postrada en tu mundano y egoísta tesoro, expletivo tesoro. Con tu condimento sobre mi cosmos, ecuánime sedición de nobles barcos, indígena porteadora, perdí, secuazmente, mi última batalla. Y, solo, por dejarme influenciar por la mentira de tu vida. Fotografía Pexels
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo